El colaborador de Adobe Stock Eugenio Marongiu se ha hecho un nombre por sus retratos íntimos y contemporáneos. Su experiencia en fotoperiodismo le da una perspectiva única a la hora de crear imágenes auténticas y que reflejan la vida real. Hemos hablado con él sobre cómo se empezó a dedicar al stock y el proceso que hay tras la creación de esas imágenes tan cautivadoras.
Llevo dedicándome a la fotografía desde 2008. En 2011 obtuve un master en fotografía en CFP Bauer Academy en Milán, donde desarrollé mi conocimiento técnico y empecé a centrarme en fotografía histórica y conceptual. Tras graduarme empecé a trabajar de fotoperiodista durante dos años para algunas publicaciones italianas e internacionales, y mis trabajos se publicaron en algunos medios muy importantes. Más o menos por aquella época conocí Fotolia (que ahora es parte de la familia de Fotolia), donde empecé a experimentar con imágenes que no eran demasiado comerciales.
Siempre estoy en búsqueda constante. Nunca me limito a producir imágenes comerciales, e intento ir más allá, buscando historias y contar la vida de la gente. Me encanta la estética contemporánea, pero no quiero estancarme, y por eso intento siempre desarrollar mi fotografía siguiendo los desarrollos culturales y tecnológicos.
Continuamente evoluciono observando la estética más contemporánea y las tendencias actuales. Cada día analizo y leo tanto como puedo, no sólo sobre fotografía, sino sobre cualquier cosa que tenga que ver con imágenes: anuncios, moda, arte, revistas, redes sociales, música… Soy curioso por naturaleza y de esta forma investigo y desarrollo nuevas ideas y temas.
Creo que también mi formación en una de las mejores escuelas de Milán ha ampliado mis intereses y cómo abordo mis proyectos.
Empecé en 2008, tras asistir a un curso de fotografía en Sassari, mi ciudad natal, e inmediatamente empecé a trabajar con fotografía. Siempre he visto la fotografía no sólo como un medio de expresión, sino también un trabajo. Y busqué online cómo ganar dinero gracias a la fotografía. En aquel momento no entendía cómo funcionaban, y ni siquiera era un buen fotógrafo, pero lo intenté de todos modos.
Gracias a Adobe Stock tengo la posibilidad de vender mis mejores imágenes, mis momentos más auténticos. Puedo expresar mi creatividad sin restricciones, casi como un reportero, y para mí eso es extraordinario.
Libertad. Por supuesto, todos los contenidos deben tener un valor comercial, pero puedo producir imágenes con un estilo único y auténtico. Más allá de esto Adobe Stock ofrece unas comisiones muy altas, y con un gran potencial de ventas. Y por último, el apoyo del equipo de Adobe y su gran eficacia.
Cuando creo un contenido intento ir más allá, encontrar nuevas soluciones para tener unas fotos únicas y a la vez reconocibles. La mayoría del tiempo trabajo con luz natural, que me permite tener más libertad, y buscar nuevas perspectivas para aprovechar la luz del momento. También intento pasármelo bien con los modelos; me divierto haciendo mi trabajo porque sé que gusta, y así mi creatividad fluye mejor.