Metaverse Mix de Adobe Stock: Una tendencia de movimiento en el mundo digital

“Fondo de ciencia ficción retro de los 80. Paisaje de videos con luces neón.”
Crédito: Adobe Stock / freshidea

Por Brenda Milis

Desde blogs y foros hasta videojuegos online y salas de chat: solemos comparar los espacios digitales compartidos con el mundo que nos rodea y los consideramos imaginarios o sencillamente virtuales, una forma de sustituir lo que buscamos de verdad. No obstante, si algo hemos aprendido en estos últimos años, es que cada vez recurrimos más a esos espacios virtuales para trabajar, jugar, hacer ejercicio, socializar, explorar y gastar dinero.

Entonces, si es el sitio en el que vivimos gran parte de lo que antes era nuestro día a día, ¿es de verdad menos real que el mundo que podemos tocar y experimentar? Como bien dijo el filósofo David Chalmers, “la realidad virtual es una realidad”.

La práctica palabra con la que se denomina a estos espacios virtuales interactivos es, por supuesto, “metaverso”, y la tendencia de movimiento de Adobe Stock para 2022, Metaverse Mix, se centra en la llegada de este concepto a la cultura popular, el papel que desempeñará en nuestra vida y cómo repercutirá en el contenido de archivo que solicitará y que llegará al público.

Las obras que se incluyen dentro de esta tendencia captan las maravillas, la diversión, la liberación, la seguridad e, incluso, un poco de ese miedo con el que vivimos las experiencias virtuales compartidas. Nuestra colección inspiradora Metaverse Mix es una mezcla de distintos activos de archivo especialmente seleccionados, que van desde representaciones de paisajes virtuales y mundos surrealistas del futuro hasta vídeos de personas interactuando con la tecnología que nos lleva a ese metaverso.

El metaverso ha llegado para quedarse

Aunque la palabra “metaverso” empezó a estar en boca de todos en 2021, si miramos en los ámbitos de la lectura, los elementos visuales, internet y los videojuegos, veremos que lleva mucho tiempo entre nosotros. El término tiene su origen en la novela de Neil Stephenson Snowcrash, publicada en 1992, aunque la idea de espacios compartidos a los que se puede acceder de forma digital se remonta al menos a los años ochenta, cuando escritores como William Gibson exploraban el concepto de “ciberespacio”. Antes de aquello, en los años setenta, ya habían echado raíces juegos de rol como Dragones y mazmorras, donde los jugadores interpretan a personajes ficticios en espacios comunes imaginarios.

Estas ideas de aperturismo, diversión y espacios compartidos digitales o imaginarios encajaron a la perfección con la capacidad de internet para transmitir información de forma gratuita, así como con la tecnología que permite crear mundos virtuales cada vez más elaborados.

En los primeros años de este nuevo milenio, fuimos testigos de la explosión de los MMORPG (siglas en inglés de “videojuegos de rol multijugador masivos en línea”): desde títulos de temática fantástica como RuneScape y World of Warcraft hasta otros más realistas como Second Life o Los Sims. Si volvemos a la actualidad, nos encontramos con que algunos de los videojuegos de masas más vendidos e importantes, como Minecraft, Apex Legends y Fortnite, son en esencia MMORPG.

Unity, la empresa de desarrollo y motor de juegos responsable de muchos de los videojuegos de realidad virtual o aumentada (como Pokemon Go), ha invertido miles de millones de dólares para hacerse con activos tecnológicos como el estudio de efectos virtuales de Peter Jackson, Weta. Microsoft acaba de adquirir Activision, la desarrolladora propietaria de World of Warcraft y Call of Duty, en la mayor compra relacionada con videojuegos de la historia. Y, por supuesto, todos sabemos dónde piensan que está el futuro los de Facebook o, mejor dicho, Meta.

La estética del metaverso

Se puede prever que la manera en que la integración del metaverso en nuestra vida ha afectado a los elementos visuales también afectará y dará forma al contenido de archivo de este año. El ejemplo más claro es que la estética que ha surgido en los espacios virtuales compartidos (estilos, colores, texturas e ideologías) se puede considerar ya una tendencia visual en sí misma.

La estética del metaverso es el antídoto cultural a los movimientos delicados, agradables, nostálgicos, tradicionales, hípster y rústicos: aquí todo se centra en esa apariencia increíblemente dura, brillante y con toques de neón de los personajes o escenarios virtuales de un videojuego. En esta tendencia, la manipulación digital se lleva a nuevos horizontes y se desdibujan las fronteras entre la fotografía, los efectos visuales, los gráficos animados y el modelado en 3D.

Se podría decir que las obras de artistas como Bryan Huynh, que crea portadas para Vogue, anuncios para Nike y publicidad para Grimes, desafían los límites de la fotografía con una mezcla temática de ciencia ficción y fantasía marcadamente digital y surrealista. Podemos encontrar otro gran ejemplo de estética del metaverso en los trabajos de Charlotte Rutherford, que consiguieron captar la atención de Lil’ Nas X con una fusión similar del estilo original de Tumblr y escenarios futuristas y fantásticos.

En nuestra galería Metaverse Mix, se puede apreciar cómo esta estética surrealista, variada, futurista y fantástica está sirviendo de inspiración a videógrafos, compositores y diseñadores de vídeos de archivo de todo el mundo. En ella, podrás encontrar desde obras retrofuturistas de creadores como Dmitry hasta el optimismo tecnológico de unlimit3d y las aventuras cósmicas de designprojects.

Lo que pasa en el metaverso no se queda en el

Con cientos de personas invirtiendo tiempo y, lo que es más importante, dinero en los espacios del metaverso, es inevitable que los efectos no se hagan notar en la vida real. Más que ir en una sola dirección, la relación entre el metaverso y nuestra vida diaria es recíproca. Los efectos digitales, los elementos visuales y el diseño de los gráficos animados del metaverso afectan al mundo con el que interactuamos. Asimismo, los avances de la realidad modifican el diseño y la apariencia de los espacios del metaverso.

Esto es algo de lo que se han percatado los movimientos de masas, los famosos y las grandes marcas.

El “Rift Tour” de Ariana Grande en Fortnite del año pasado incluía conciertos dentro del juego, así como insignias digitales, ropa, “skins” y objetos que se podían comprar en la tienda virtual. Algunas marcas de alta costura, como Gucci, han establecido instalaciones artísticas y tiendas dentro del metaverso para mejorar su presencia de marca. Ni las marcas más veteranas, como John Deere, pueden resistir la tentación de crear activos para el metaverso y llegar a nuevo público mediante Minecraft.

Las marcas alternativas y de nicho más pequeñas seguirán a los grandes en su lucha por hacerse con un espacio cultural en el metaverso. Las agencias y los creadores necesitarán elementos visuales y pruebas de concepto para atraer a los clientes y mostrarles cómo pueden interactuar con su contenido y cuál es el aspecto de este. Por este motivo, la colección Metaverse Mix también incluye contenido en vídeo y animaciones de personas de carne y hueso que interactúan con los espacios del metaverso, así como representaciones de esos mismos espacios.

Da la bienvenida al metaverso

Si bien Metaverse Mix es la primera tendencia de movimiento destacada de 2022, los espacios digitales y su estética no son algo que pase de moda. Como hemos visto, desde DnD y Cyberpunk hasta Fortnite y las últimas campañas de marketing de Gucci, la relación entre los espacios virtuales compartidos y el entorno que nos rodea es duradera, recíproca y acumulativa.

Así como el mundo tradicional de elementos visuales consiste en un intercambio dinámico y constante de ideas nuevas y clásicos revitalizados, el metaverso cambiará continuamente para adaptarse y, lo que es más importante, dar cabida a lo nuevo.

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